Si en la primera etapa exploramos sin restricciones, ahora es momento de tomar decisiones que reduzcan la incertidumbre. El objetivo es filtrar las ideas y establecer límites claros para concentrar los esfuerzos en aquello que realmente importa.
Use Your Hands | Usa tus manos
La clave está en pensar con el cuerpo. Construir una maqueta permite comprobar cómo funciona una idea en el mundo real: si es cómoda, funcional y posible de fabricar. El trabajo manual ayuda a entrenar el ojo, ajustar las proporciones y entender los límites de una forma antes de llevarla a la etapa final de diseño e ingeniería.
Don't Do It All | No hagas todo
No todo necesita convertirse en un prototipo. Este principio invita a identificar el elemento que puede ayudarnos a entender cómo funciona el resto del sistema: un módulo, una unión o un perfil que revele sus principales características. La maqueta funciona así, como un filtro: permite distinguir lo necesario de lo que puede esperar y concentrar los recursos donde son más útiles. Esto resulta especialmente valioso al trabajar con colecciones completas o mobiliario modular, ya que basta con prototipar algunos elementos clave para comprender el lenguaje constructivo del conjunto.
Act Fast | Actúa rápido
Cuando el tiempo apremia, el prototipo deja de ser una prueba y se convierte en una herramienta para tomar decisiones. El trabajo realizado en las etapas anteriores permite avanzar con mayor seguridad y saber qué se está construyendo y cómo se va a llevar a cabo.
Actuar rápido no significa correr, sino contar con la información necesaria para tomar decisiones con precisión y reducir los riesgos.

