ONI
Cuando comenzamos a desarrollar Oni para Prism Hardscapes, el reto era diseñar una silla lounge de concreto con calefacción y un elemento de fuego integrado. Inspirados en la geometría del onigiri japonés, buscábamos una forma sencilla y escultórica que resolviera ergonomía, estructura y tecnología dentro de un solo volumen.
Trabajar con concreto implicaba un desafío importante: es un material pesado, costoso y difícil de modificar una vez fabricado. Por eso, nuestro principal recurso fueron las maquetas pequeñas. Construimos muchas versiones, explorando proporciones, curvas y geometrías que podíamos comparar, modificar y descartar rápidamente. Cada iteración nos acercaba a una mejor solución sin necesidad de invertir en moldes o prototipos de concreto.
Una vez definida la geometría, desarrollamos un modelo maquinado a escala real para comprobar la ergonomía. Necesitábamos sentarnos, experimentar las proporciones y asegurarnos de que una forma que funcionaba en pequeño también fuera cómoda en tamaño real. Esta validación fue fundamental antes de avanzar hacia la fabricación en concreto reforzado con fibra de vidrio (GFRC).
Oni se presentó en ICFF Nueva York en 2026, pero lo más valioso del proceso fue comprobar que mientras más complejo y costoso es el material final, más importante es experimentar con maquetas sencillas. Cambiar de dirección, descartar alternativas y equivocarnos temprano nos permitió avanzar con mayor confianza hacia una pieza que habría sido mucho más difícil corregir después.

